La versión original TheDailyBeast.com
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La versión de InfoBAE.com (Traducido a Castellano)
Estos mandamientos no fueron formulados por Jobs mismo sino extraidos de su recorrido profesional y de su estilo de trabajo en la empresa que creó y dirigió por muchos años. El jefe de Apple se destacaba sobre todo por su maestría en conducir el proceso creativo. Lo que sigue sería una síntesis de cómo logró convertir a su compañía en una de las más valiosas del mundo.
1) Esfuércese por alcanzar la perfección
Jobs prestaba obsesiva atención a todos los detalles. La víspera del lanzamiento del primer iPod, sus colaboradores de Apple pasaron toda la noche trabajando en el reemplazo de la toma de los auriculares porque él consideraba que no hacían click en la forma precisa y deseable.
2) Sea impiadoso (tome decisiones sin dar marcha atrás)
Jobs estaba tan orgulloso de los productos que había descartado -porque no les veía porvenir- como de los que había lanzado al mercado. Por ejemplo, durante un tiempo trabajó con gran entusiasmo en el desarrollo de un clon de la Palm Pilot, pero canceló el proyecto cuando vio que los teléfonos móviles iban a imponerse sobre las computadoras de bolsillo. Esto permitió a sus empleados liberar un tiempo que dedicaron al desarrollo del iPod.
3) Contrate a los mejores
Para diseñar el logo de NeXT, Jobs apeló a un arquitecto, I.M. Pei, y reclutó a Mickey Drexler, de Gap, para que formara parte del consejo de administración de su empresa con miras al lanzamiento de la cadena de tiendas Apple.
4) Forme equipos pequeños
Jobs creía que no podía memorizar más de cien nombres de pila. Es por eso que el equipo inicial de Macintosh tenía exactamente cien colaboradores, ni más ni menos. Para contratar uno nuevo, debía licenciar a otro.
5) Absténgase de realizar estudios de mercado
“La gente no sabe lo que quiere hasta que uno se lo muestra”, decía Jobs. Él era su propio focus group. Llevaba sus prototipos a su casa y los probaba durante meses.
6) Estudie los temas en forma permanente
A la hora de diseñar los folletos comerciales de Apple, Jobs estudió en detalle el uso que Sony hacía de los tipos de letra, la edición y el peso del papel. Cuando la primera Mac estaba en diseño, se paseó por el aparcamiento de Apple para observar con atención las carrocerías de los automóviles alemanes e italianos allí estacionados, buscando inspiración
7) Simplifique
Su filosofía del diseño se basaba en la constante simplificación. No quería ningún botón en el iPod. Los diseñadores se quejaron pero de esa obsesión surgió la icónica función de desplazamiento.
8) Perfeccione constantemente los prototipos
Todo lo que Jobs lanzó al mercado estuvo precedido por una exhaustiva sucesión de prototipos: el hardware, el software, las mismas tiendas de Apple… Los diseñadores y arquitectos dedicaron un año a construir en secreto el prototipo de la tienda ideal de Apple. Pero Jobs acabó desechando su propuesta y ordenó volver a empezar de cero.
9) Use más la zanahoria que el palo
A veces Jobs podía intimidar, pero su carisma personal era lo que de verdad motivaba a sus empleados. Su entusiasmo contagioso fue la principal razón por la que el personal que diseñó el primer Mac se pasó tres años seguidos trabajando 90 horas semanales para concebir una computadora “demencialmente buena”.
10) Proteja su secreto
En Apple, nadie habla. La empresa está organizada en compartimentos estancos para que ninguno de sus empleados sepa más de lo necesario. Este secretismo es directamente proporcional a la expectativa que despiertan las presentaciones de sus productos.
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La versión de FAYERWAYER.com. (traducida y ampliada)
1.- Hacer lo que nos apasiona
La vida es corta, eso lo escuchamos y lo repetimos constantemente, pero es poco lo que en realidad lo aplicamos… ¿Cuántas veces nos hemos sentido “atrapados” en trabajos que no nos aportan nada más que un sueldo (a veces que no da ni para vivir)? Si tienes que pelear contigo mismo cada mañana para levantarte de la cama e ir a la oficina, puede que tengas un problema, y no de pereza precisamente.
“La única forma de hacer bien un trabajo es amando lo que haces. Si todavía no lo has encontrado, sigue buscando. No desesperes. Como en el amor, sabrás cuando lo has encontrado”, decía Jobs en el discurso de Stanford.
Así que si te sorprendes varias veces al día mirando el reloj y contando las horas de salir de la oficina… También estás en problemas. Cuando las cosas nos motivan, cuando nos apasionamos con algo, el tiempo se pasa volando, y trabajar da un gusto y satisfacción tan grandes que son como una gasolina que nos renueva de energía hora tras hora y día tras día.
Entonces, si la vida es tan corta como sabemos que es, ¿vas a desperdiciarla trabajando en algo que no te llena? Todos tenemos que comer y que pagar el lugar donde vivimos, pero mientras tienes que trabajar en algo que no te llena, no dejes de soñar en lo que realmente quieres hacer y cuando lo sepas, cuando tengas clara tu idea, déjalo todo y dedícate a ella: Steve Jobs dejó la Universidad y se dedicó a lo que quería. Mark Zuckerberg hizo lo propio y así un montón de casos.
Atención: No se trata de que los lectores de Fayerwayer dejen los estudios, se trata de que estudien o trabajen en lo que realmente les apasione. Cuando lo tengas claro, pon toda tu energía en alcanzarlo: Lo peor que te puede pasar es que fracases, y tengas que buscar otro trabajo malpagado para pagar las cuentas y las deudas mientras sigues soñando y lo vuelves a intentar. La clave: No perder la ilusión.
2.- Seguir a tu intuición
En el discurso que dio Steve Jobs en la Universidad de Stanford, en junio de 2005, recordó que al dejar la carrera, como ya no tenía que asistir a las clases obligatorias, se decidió a tomar un curso de caligrafía en Reed College, que según dijo ofrecía entonces “la mejor instrucción en caligrafía del país”. Si bien no tenía una utilidad práctica de momento, no le era útil para producir dinero, era algo que le apasionaba… Lo hizo y lo disfrutó.
Diez años después, cuando estaba diseñando el primer ordenador Macintosh, Jobs dijo que “todo tuvo sentido” para él: “Todo lo diseñamos en el Mac. Fue el primer ordenador con una bella tipografía”. Seguir sus instintos le dio un conocimiento que luego aplicó y se convirtió en uno de sus valores diferenciales.
Una clave más para los emprendedores: Haz las cosas que te gustan, aunque de momento no sepas porqué te atraen. No sabes si unas clases de cocina que hoy ves como un hobby, en unos años te darán la clave de tu emprendimiento. Además, en mi particular forma de verlo, las actividades de corte artístico y que estimulen la creatividad siempre deben ser bienvenidas, aunque lo tuyo sea psarte la vida echando códigos. No te cortes las alas: Sigue tu intuición.
3.- Investigar, observar, investigar…
La investigación es fundamental para emprender: Debes aprender del sector en el que te quieres mover, detectar a la competencia y estudiarla, comprender al mercado para poder dirigirte a él de la mejor manera. Si tienes una idea de emprendimiento en mente es fundamental que detectes a la competencia, que la investigues, que veas como hace las cosas, en qué acierta y en qué se equivoca.
Cuentan que a la hora de diseñar los folletos comerciales de Apple, Jobs estudió en detalle el uso que Sony hacía de los tipos de letra, la maquetación y el papel con un peso determinado. Además, cuando llegó el momento de diseñar la caja de cartón para el primer Mac, estuvo paseando por el aparcamiento de Apple fijándose con atención en las carrocerías de los automóviles alemanes e italianos.
“Puedes preguntarle a los clientes qué es lo que quieren y después intentar dárselo. Para cuando lo tengas construído, ellos querrán algo nuevo”, decía Jobs.
La observación es fundamental para los emprendedores: Te da una visión privilegiada del entorno que te permite detectar necesidades de mercado que están adormecidas, que la gente ni siquiera sabe que tiene… He ahí una de las enseñanzas de Jobs: ¿Cuántos necesitábamos iPad? Ahora las tablets son parte fundamental de nuestro equipamiento tecnológico.
4.- Fichar a los mejores
Un tema importantísimo para los emprendedores: La selección de su equipo de trabajo. Jobs siempre se preocupaba por reclutar a los mejores: Contrató al arquitecto Ieoh Ming Pei para que diseñara el logotipo de NeXT y reclutó a Mickey Drexler, de Gap, para que formara parte del consejo de administración de Apple con vistas al lanzamiento de la cadena de tiendas de la compañía.
Este consejo es necesariamente útil cuando comenzamos un emprendimiento, y esto lo digo por experiencia propia: Un emprendedor no puede (ni tiene porqué) saber de todo. Si bien es necesario que conozcamos el mundo en el que nos vamos a meter, sea éste el tecnológico, el de la restauración, o el de los transportes, es prácticamente imposible que dominemos todas las áreas.
He ahí la importancia de hacer asociaciones estratégicas, donde si tu fuerte es la tecnología, busques a alguien que sepa de marketing y ventas, y te ayude a posicionar tu producto o a “pescar” a los clientes, por ejemplo.
5.-Mantener una plantilla reducida
En una oportunidad en la que hablaba de los comienzos de Macintosh, Jobs recordó que la plantilla de empleados era de cien personas: Si requería contratar a un trabajador, antes despedía a otro. ¿La razón? Decía que solo podía acordarse de cien nombres, así que manejaba la plantilla en ese número para tener una mejor relación con cada uno de los trabajadores con que contaba.
Obviamente cuando la empresa despegó, el número de trabajadores creció, pero mientras, es una buena idea la de mantener una plantilla limitada: Sin duda da al empresario la posibilidad de tener una relación más cercana con sus empleados, y por ende, hacerlos sentir parte del proyecto, seducirlos con la idea que mueve el negocio, comprometerlos con los resultados.
En el caso de los emprendedores esto es un error común: He conocido casos de quienes se endeudan para contratar personal y crean de la nada una plantilla (y una nómina que pagar) sin que el proyecto aún camine y produzca beneficios para pagar esos costes…
En otros casos, al no tener el presupuesto para contratar, pues se nos ocurre la “brillante idea” de ir por la vida reclutando a amigos y familiares, que sentimos saben más que nosotros de determinadas actividades, les contamos la idea, los entusiasmamos, los enamoramos y los montamos en el barco. ¡Cuidado! Hay que saber apoyarse en quiénes saben más que nosotros, pero en su justa medida: Estas asociaciones pueden acabar con amistades y hacer pelear a las familias.
Considero que se debe formar un equipo mínimo capaz de sacar adelante el proyecto, y ya a medida que veas como funciona, podrás incorporar a los “profesionales de tus sueños”. Ni Google, ni Facebook, ni Twitter nacieron perfectos: Sus diseños, por ejemplo, dejaban mucho que desear, pero sobre la marcha, una vez que despegaron, se han hecho los ajustes que los tienen como hoy los conocemos. Pienso que es cuestión de paciencia y perseverancia. ¿No os parece?
6.- Seducir a tus trabajadores y socios
Al seguir hablando de equipos de trabajo esta parte me pareció muy importante: La diferencia entre “seducir” y “amenazar” a tus compañeros de emprendimiento, sean tus socios o tus empleados, y es que a estos últimos, aunque les pagues por su trabajo, si no logras que se enamoren de tu proyecto no obtendrás el 100% de su capacidad.
Cuentan que Jobs tenía un carisma personal que mantenía motivados a los empleados: Su entusiasmo contagioso fue la razón por la que el personal que diseñó el primer Mac se pasó tres años seguidos trabajando 90 horas a la semana. Cuando un empleado se entrega a un proyecto, el mejor incentivo es verlo culminado con la mayor calidad porque se siente parte de la empresa y por ende, de su éxito.
La verdad no tengo empleados propios, pero cuando he desempeñado puestos de mando en empresas de otros, he vivido en carne propia aquello de que es mejor usar “la zanahoria que el palo”: Siempre vale más motivar que obligar. No entiendo porqué le cuesta tanto a los jefes comprender esto… Espero que cuando tenga mis propios empleados lo recuerde con claridad. Creo que la clave es, como en la vida misma, ponerse siempre en la piel del otro. Así es más fácil tener una perspectiva de las cosas que se piden y cómo se piden.
7.-La calidad como religión
Cuentan que en la víspera del lanzamiento del primer iPod, los empleados del staff se pasaron la noche entera sustituyendo las clavijas de los auriculares porque Jobs consideraba que no hacían “click” de la forma precisa y deseable. Mantener un criterio de calidad es fundamental para los emprendedores: No debemos dejarnos llevar por lo fácil, por lo práctico, o por “lo que vende”.
“Ten un criterio de calidad. Algunas personas no lo usan para crear el ambiente de excelencia que se espera”, decía Jobs.
Comprometerse con hacer un trabajo de calidad es fundamental para el desarrollo de una idea: No puedes dejar las cosas a medias, conformarte con “lo que hay”. Aspira a más, pero sin detenerte. No se trata de que tengas que sacar un producto perfecto a la primera, se trata de saber que todo es mejorable. Lograrlo es un punto diferencial sumamente importante.
“La calidad es más importante que la cantidad. Un ‘home run’ es mucho mejor que dos dobles”.
Supongamos que te mueves, como yo en el mundo del marketing y la comunicación: Si bien solemos ver que lo que vende es lo “amarillista” y “sensacionalista”, no podemos conformarnos con darle a la gente más de lo mismo. Hay que evolucionar hacia los mensajes y contenidos de calidad, aunque te lleven más tiempo y esfuerzo, porque esos que a la gente también le interesan. Calidad más allá que la cantidad y que la inmediatez… Tener tiempo para detenerse a pensar es fundamental para poder hacer cosas de calidad.
8.-Aprender del fracaso
Los emprendimientos son complicados y arriesgados: Nadie sabe a ciencia cierta lo que va a pasar, y esa incertidumbre suele darnos miedo. Al algunos incluso los paraliza. La posibilidad del fracaso está a la vuelta de la esquina y sin duda, es una alta probabilidad de que suceda, el secreto está en cómo lo aceptes: Una derrota o una lección.
“Soy la única persona que sabe perder un cuarto de millón de dólares en un año. Es muy constructivo”, decía Jobs.
En el discurso de Stanford, Jobs recordó cuando lo despidieron de Apple, la propia empresa que había fundado. Si bien lo contó como anécdota, destacando que “muchas veces la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza”, recuerda que gracias a que lo despidieron pudo conectar con su parte más creativa de nuevo y entonces con la experiencia acumulada en su trayectoria:
“La pesadez de tener éxito fue reemplazada por la iluminación de ser un principiante otra vez. Me liberó y entré en una de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, fundé una compañia llamada NeXT, otra empresa llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa”.
Jobs no se sentó en una esquina a quejarse de que lo habían despedido. No se conformó con cobrar la ayuda por desempleo (si es que existe en EEUU), ni se quedó pasmado echando curriculums a ver si alguien lo llamaba para ofrecerle un puesto en que ganaría un sueldo para vivir y poco más. Lo volvió a intentar. Buscó de nuevo conectar con lo que le apasionaba y se atrevió a emprender de nuevo… Por algo dicen que esto de emprender es adictivo.
“A veces cuando innovas, cometes errores. Es mejor admitirlos rápidamente, y seguir adelante apostando por tus otras innovaciones”, decía Jobs.
Lo importante: Aprender de los errores y comprender de una vez por todas, que el fracaso es una de las mayores fuentes de aprendizaje.
9.- Arriesgar por la idea
Cuando estamos emprendiendo y le contamos a nuestros amigos o familiares la idea que tenemos en mente, una de las cosas que suelen preguntar es ¿cuál será el modelo de negocio? o lo que es lo mismo: De dónde sacarás el dinero. Jobs, si bien tuvo éxito en sus proyectos, reflexionaba:
“Ser el hombre más rico en el cementerio no me importa… Ir a la cama por la noche diciendo que hemos hecho algo maravilloso… ESO es lo que me importa”.
Hay negocios que nacen sin saber como se van a rentabilizar, por ejemplo Twitter. Y eso no quiere decir que no sea un emprendimiento exitoso. Si bien lo idea es partir con un modelo de negocio que te permita los ingresos para cubrir los gastos y obtener ganancia, estoy convencida de que si haces lo que realmente te gusta, encontrarás la forma de rentabilizar tus esfuerzos y vivir haciendo lo que te gusta es una ganancia en sí misma, ¿no?
10.-El momento es ahora
“No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, dice un refrán popular, muy sabio por cierto. Y es que si bien hablamos de que la vida es corta ¿a qué vamos a esperar? Decía Jobs:
“¿Quieres perder el resto de tu vida vendiendo agua edulcorada o quieres una oportunidad para cambiar el mundo?”
Es importante comprender que las condiciones para emprender nunca serán 100% favorables: El momento perfecto es ahora. Hay que arriesgar e intentar. Después de todo, lo peor que te puede pasar es que debas intentarlo de nuevo… ¿A qué esperas para emprender?
Links:
- 10 Golden Lessons from Steve Jobs (Ririanproject.com)
- “Encontrad lo que amáis” (El País)
- Los diez mandamientos del éxito de Steve Jobs (El Correo)
- Steve Jobs, 25 frases del genio de Apple (Ideal)
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La versión de EXPANSION.COM
1. No tienes nada que perder. Es una de las lecciones que Jobs impartió en 2005, durante su célebre discurso en la Universidad de Stanford. Acababa de superar un cáncer de páncreas.
2. Desarrollar tecnología de calidad es importante, pero más aún lo es un gran diseño y la facilidad de uso de los dispositivos.
3. No vivas al compás de otros, actúa. En la década de los noventa, el sistema operativo Windows, de Microsoft, ocupaba más del 90% del mercado de PC. Tras varios fracasos comerciales en este sector, Jobs reinventó el concepto de reproductor digital de música con el iPod.
4. Si no existe un mercado, invéntalo. Lo logró con el iPod, después con el iPhone y, por último, con la tableta iPad.
5. La expectación no siempre se logra con publicidad. Steve Jobs ha logrado crear necesidades de consumo antes incluso del lanzamiento de los equipos, a través de una estrategia basada fundamentalmente en el más absoluto secretismo.
6. No des nada por hecho. Los países emergentes también son mercados interesados en productos de media y alta gama.
7. Busca otras vías para rentabilizar un negocio. Al igual que han hecho tradicionalmente los fabricantes de videoconsolas, aparatos como reproductores digitales y teléfonos móviles pueden generar grandes ingresos a través de la venta de productos asociados (accesorios y, sobre todo, iTunes y la App Store).
8. Busca un enemigo. El primer gran éxito de Apple en el mercado de ordenadores se logró a partir del anuncio publicitario ’1984′, emitido una sola vez, durante la final de la Super Bowl. El spot mostraba a IBM como el ‘Gran Hermano’. Más adelante, Microsoft, Google y Amazon han sido víctimas de severas acusaciones por parte del líder de Apple.
9. Un verdadero líder no necesita una corbata. Steve Jobs vestía siempre vaqueros y una camiseta negra. El respeto lo obtuvo gracias a sus ideas, a su compromiso con la compañía y al grado de exigencia al que sometía a sus empleados.
10. Aprende a delegar. Incluso un icono como Jobs ha sabido rodearse de un equipo preparado para continuar con la labor que él inició. Tim Cook, el nuevo consejero delegado de Apple, ha hecho ya frente a lanzamientos como el iPhone4 y el iPhone4S, presentado esta misma semana.
Visto en Expansion.com (Elena Arrieta, 06.10.2011)
Visto en TheDailyBeast.com (The 10 Commandments of Steve. More than anything else, Jobs’s genius is in managing the creative process. Here’s his playbook. By Leander Kahney.)


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